Rios y regatos


        Comunidades ligadas a ríos y a regatos. Los importantes bosques de ribera que crecían en las orillas del río Águeda quedaron anegados tras la construcción del embalse del Águeda. Además, sus dos afluentes, el río Burguillos y el río Agadones, discurren muy encajados y apenas los presentan. Para hacernos una idea de cómo era esta vegetación tenemos que irnos río arriba, a partir del molino de "Tía Luisa". Allí encontramos los sauces o saoces (Salix atrocinerea y S. salvifolia) y los fresnos (Fraxinus angustifolia). Los alisos (Alnus glutinosa) no aparecen en este tramo de río, aunque de forma puntual puede encontrarse alguno en el río Burguillos, lo mismo que algún pie aislado de arraclán (Frangula alnus) como en la pesquera del molino de Tío Goyo. En algunos regatos que discurren por la margen izquierda del Águeda crecen dispersos algún que otro chopo negro (Populus nigra). Entre la vegetación herbácea son muy frecuentes en los tributarios del Águeda las grandes macollas de juncias (Carex elata subsp. reuteriana) o el Galium broterianum. En las orillas arenosas crecen, Ranunculus gramineus, Saponaria officinalis o Narcisus jonquilla. Entre las especies estivales destacan Lysimachia vulgaris, Ranunculus flanmula o Gratiola linifolia o Gratiola officinalis.

              En las cabeceras del río Burguillos o del río Agadones, aparecen comunidades de helechos como Blechnum spicant, Athyrium filix-femina, Dryopteris filix-mas o D. affinis, y plantas de delicadas flores como Whalembergia hederacea, Hypericum undulatum, Sagina procumbens,  Omphalodes nitida, Brachypodium sylvaticum, Epilobium tetragonum, Thalictrum speciossisimun, Galium broterianum o la ambuaera (Oenanthe crocata). Cuando estos arroyos se ensanchan aparecen comunidades vernales de maruja (Montia fontana) y Ranunculus peltatus y más tarde comunidades helofíticas dominadas por Glyceria fluitans, Alopecurus aequalis, Apium nodiflorum, Eleocharis palustris y juncias (Carex elata subsp. reuteriana). En sus proximidades destaca la presencia de Cirsium palustre y Veronica micrantha, especie esta endémica del occidente ibérico. Cuando se dan condiciones de cierta nitrofilia provocadas por el pastoreo de sus márgenes aparecen Urtica dioica, Lamiun purpureum o Geranium robertianum.

             Los regatos que se agostan con el estío presentan interesantes comunidades terofíticas en las que podemos encontrar a Isoetes histrix, Illecebrum verticillatum, Radiola linoides, Cicendia filiformis, Ranunculus longipes, Agrostis pourretii, Scirpus setaceus, Myosotis sicula o Apium inundatum. Avanzado el verano aparecen el poleo (Mentha pulegium), Ranunculus flammula, Pulicaria paludosa y Scutellaria minor. Orlándolos es frecuente encontrar a Genista anglica.

              Esperemos que la futura concentración parcelaria respete las orillas de los regatos y así podamos seguir disfrutando de estos ecosistemas lineales, tan necesarios para mantener la biodiversidad en climas tan secos como el mediterráneo.

 

 

 

 

 


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